Sobre una especie de radier que dejaron, se procedió a estructurar con barras de colihue, pino y rollizo una terraza dentro del presupuesto que se tenía y se mejoró el piso nivelando y luego pintando con pintura epoxica alto tráfico.
Aprovechando el hoyo que se había dejado, se perfiló, se aplicó hormigón y luego se enchapó con cerámicas para dejar completamente funcional una piscina de 10 x 5 metros, con skimmer, dreno y tres retornos.
Con material sobrante, se construyó una pequeña zona de quincho al terminar la terraza. Esto se logró reutilizando material y comprando muy pocos elementos.
Se construyó zona de baños para hombres y mujeres, incluyendo la gasfitería y el desague, la cual presentó el desafío de nivelar la caída de las aguas residuales hasta la cámara respectiva que se encontraba a más de 30 metros del lugar y que por un tema de recursos, no se pudo hacer algo más cerca.